Un tratamiento de ortodoncia es un importante paso en el aspecto estético de tu dentadura. Pero las ventajas van más allá de consideraciones estéticas: Los dientes torcidos o montados ocasionan un desgaste desigual de las superficies dentarias o problemas de mandíbula, que pueden llegar a generar complicaciones a lo largo de la vida. Además, pueden dificultar su adecuada limpieza, haciéndolos más propensos a las caries y la periodontitis.

Al llevar un aparato de ortodoncia debes recordar que el éxito del tratamiento también depende de la higiene de tus dientes y encías. Una adecuada higiene bucal pasa por la eliminación diaria y eficaz de la placa de los dientes, encías y aparato de ortodoncia. No sólo permitirá que tu tratamiento concluya según lo previsto, sino que contribuirá a mantener la salud de tus dientes y encías.

Alinear los dientes

No todo el mundo tiene los dientes perfectamente alineados. De hecho, son muchas las personas con dientes torcidos o montados. Si tu dentista considerase necesario enderezarlos, te enviará a un ortodoncista , dentista especializado en este tipo de tratamientos. Durante el tratamiento puede llevarse un aparato fijo o removible para enderezar gradualmente los dientes hasta su posición correcta en la boca.

Para niños, adolescentes y adultos

Aunque lo más habitual es que sea necesario durante la niñez y adolescencia (desde los 8 años aproximadamente), cada vez un mayor número de adultos opta por el tratamiento de ortodoncia.

Es muy importante una primera revisión alrededor de los 4 años de edad, para que en caso de malformaciones, los profesionales puedan llevar a cabo tratamientos de ortodoncia preventiva.

La duración de estos tratamientos oscila entre 18 y 30 meses en niños y adolescentes. En el caso de adultos puede prolongarse algo más debido a que los huesos ya han dejado de crecer. Pero, al margen de la edad, mantener dientes y encías sanos durante el tratamiento de ortodoncia facilitará cumplir el plazo previsto del tratamiento.

Conservar sanos dientes y encías

La clave es eliminar adecuadamente la placa dental todos los días. La placa dental es una capa pegajosa e incolora de bacterias que se forma continuamente sobre los dientes y que, cuando se acumula, constituye una de las principales causas de caries dental y periodontitis.

Es imprescindible limpiar el aparato de ortodoncia cada vez que te cepilles los dientes. El aparato puede actuar como “trampa para la placa”, aumentando la cantidad de placa dental, lo que a su vez puede incrementar el riesgo de caries y periodontitis.

Ahora ya estas preparado/a para un buen comienzo

  • Cepíllate los dientes y el aparato como mínimo 3 veces al día (y en especial después de comer)
  • Límpiate entre los dientes como mínimo una vez al día y antes de acostarte.
  • Utiliza una pasta de dientes con flúor: está demostrado que el flúor previene las caries.
  • Utiliza enjuague dental con flúor como mínimo una vez al día para prevenir la aparición de caries.
  • Intenta llevar siempre contigo el cepillo de dientes y el hilo dental para que te los puedas limpiar incluso cuando estés fuera de casa.

La higiene y el aparato

Al principio, puede parecer difícil realizar una higiene adecuada cuando se lleva un aparato de ortodoncia. No te preocupes: con un poco de práctica verás que es muy sencillo. Os dejo algunos consejos:

  1. En primer lugar, quita todas las cintas elásticas y las partes extraíbles (como el anclaje). Un método de cepillado recomendado es colocar el cepillo formando un ángulo de 45 grados respecto a la encía.
  2. Aplica una ligera presión con el cepillo con un movimiento de vaivén, limpiando los dientes de uno en uno durante 10 segundos.
  3. Utiliza el mismo movimiento de cepillado en todas las superficies internas y externas de las dientes.
  4. No olvides cepillar las superficies masticadoras de los dientes y asegúrate de que también llegas hasta los últimos dientes de atrás.
  5. Termina limpiando la zona alrededor del aparato de ortodoncia, cepillando primero desde la parte superior y después la zona inferior. Cepíllate suavemente teniendo cuidado de no romper o doblar los brackets a los alambres

Limpiar el aparato removible

Después de extraer el aparato de la boca, cepíllate normalmente los dientes y en las zonas interdentales. A continuación, usando el cepillo y la pasta de dientes, limpia el aparato, enjuagándolo después con agua abundante. Asegúrate también de que te cepillas suavemente las zonas de las encías que puedan estar cubiertas con el aparato. Ello incluye el paladar si llevas aparato en los dientes superiores.

¿Con qué frecuencia hay que lavar un aparato de ortodoncia?

Es imprescindible limpiar el aparato de ortodoncia cada vez que te cepilles los dientes. El aparato puede actuar como “trampa para la placa”, aumentando la cantidad de placa bucal, lo que a su vez puede incrementar el riesgo de caries y periodontitis.

Productos especiales

  • Los cepillos de dientes para ortodoncias tienen unas cerdas recortadas en V para limpiar por encima y por debajo de los brackets y de los alambres.
  • Los cepillos interdentales tienen cabezas muy pequeñas provistas de cerdas finas, que son perfectas para limpiar por debajo de los alambres y entre los dientes.
  • Los cepillos eléctricos pueden eliminar más placa que los cepillos manuales normales.
  • Los dispositivos de irrigación utilizan un chorro presurizado de agua (o enjuague bucal) para limpiar alrededor del aparato y a lo largo de la línea de las encías.

La limpieza interdental

El hilo dental elimina la placa que se acumula en las áreas a las que el cepillo no puede alcanzar, entre los dientes y por debajo de la línea de las encías. De hecho , si no se utiliza el hilo dental se deja sin tocar ni limpiar hasta un 40 % de la superficie dental.

Corta un trozo de seda dental de aproximadamente 20 cms. y estirando del extremo que queda, pásalo entre el espacio que queda entre cada diente, por encima del alambre en el caso de los dientes superiores y por debajo del alambre en el caso de los dientes inferiores.

Curva el hilo alrededor de cada diente en forma de “C” y muévelo despacio hacia arriba y hacia abajo por los laterales de cada diente, sin olvidar la línea de las encías. Desenrolla otro trozo de hilo a medida que vas pasando de un diente a otro.

Visita regularmente al dentista

Mientras dure tu tratamiento, el dentista y el ortodoncista trabajarán conjuntamente para conseguir que disfrutes del mejor cuidado posible de dientes y encías.

¡Continua sonriendo!

Llevar un aparato de ortodoncia exige paciencia y disciplina. Sin embargo, como resultado del tratamiento puede conseguirse algo más que una sonrisa saludable: Previene el desarrollo de otros problemas más serios en el futuro.

Una limpieza bucal adecuada en casa en importante porque facilita el cumplimiento del tratamiento e incluso puede reducir su duración. Además, contribuirá a largo plazo a la salud de tus dientes y encías.

Tu recompensa será una vida llena de sonrisas bonitas y sanas.

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