Poema dental

Bajo el brillante bracket se divisa

el lento movimiento de algún diente,

prisionero de un metal que apenas siente

el labio cuando cierra su sonrisa.

 

Sobre su superficie fría y lisa,

el tiempo se deshoja lentamente,

y al principio tan sólo se presiente

la boca, que se muestra algo remisa.

 

Pasará años detrás de algún alambre

y siempre con el diente de pelea,

haciendo de la boca un bello enjambre.

 

Y el día que termine su tarea,

vendrá algún alicate muerto de hambre

a hacer que el diente bello al fin se vea.

Alberto Collantes

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *